Por Francisco Martínez

El saxofón es un instrumento que aparece de la nada en la mitad del siglo XIX a la palestra musical. Quiero decir con esto que no es una evolución del aulos griego, ni de un cuerno de caza etc. En realidad este instrumento musical solo tiene un único padre: el fabricante belga de instrumentos musicales Adolphe Sax.

Nacido el 6 de noviembre de 1814 en Dinant (Bélgica), Adolphe Sax aprendió muy pronto el oficio de su padre Charles-Joseph Sax, la construcción de instrumentos musicales. Estudió el clarinete, la flauta, solfeo, canto y armonía con los mas prestigiosos profesores la Escuela Real de Bruselas. Formó parte del coro de niños de Sainte Gudule y además llego a ser un gran virtuoso del clarinete, dedicándole el por entonces famoso compositor Kufner una composición.

Como virtuoso del clarinete quiso mejorar las imperfecciones que este instrumento tenia en la época. En 1830 presento a una exposición unos clarinetes realizados en marfil y en 1835 un clarinete bajo de 24 llaves que obtuvo un gran éxito y este nuevo diseño lo proyecto a toda la familia del clarinete. En 1839 viajo a París y se entrevisto con el famoso clarinetista Dacosta y con los compositores Meyerbeer Halevy y Habeneck.

En 1841 expuso por separado de su padre en la Exposición de la Industria Belga obteniendo la medalla de plata, y ofrece la primera presentación en público del saxofón, el  cual figura en el registro de la exposición, además de obtener un informe favorable del jurado y una referencia en el manual militar de Georges Kastner.

Fue un hombre de la revolución industrial muy particular, su fabrica contaba en 1848 con 191 trabajadores y construyó mas de 20.000 instrumentos entre 1843 y 1860, sin embargo en la misma época que se inventó el microfilm y el motor eléctrico, Sax quiso controlar todo el proceso de sus creaciones sin ofrecer licencias de construcción de sus patentes , él mismo encargaba composiciones para sus instrumentos y ofrecía conciertos en sus propias fabricas.

Tuvo el apoyo de Hector Berlioz, quien en 1842 le dedicó un elogioso artículo en el Journal des Debats de Paris, y  además compuso en  1844  una partitura para todos los instrumentos de Sax (Himno Sacro), en la cual aparece por primera vez el saxofón. También el del General Rumigny , ayuda de campo del Rey Louis-Philippe, lo que le permitió equipar a las bandas de música militares de Francia en el periodo de 1845 a 1848.  En 1854 fue nombrado fabricante de la casa Imperial de napoleón III equipando  todos los instrumentos musicales de la Gran Banda Imperial.

Fue el primer constructor que aplicó una ley  física por la cual defendía que  el timbre de un instrumento no dependía del material empleado en su construcción sino de las proporciones de la columna de aire contenida en su interior. También desarrolló la división por parámetros acústicos de la columna de aire, proceso que en un primer lugar aplico al clarinete y después a todos los instrumentos que fabricaba, flautas, saxhornos, saxotrombas, saxtubas, cornetas cromáticas. Por último,  fue autor de numerosas invenciones no musicales, las cuales abarcan desde señales mecánicas para el ferrocarril, hasta los planos de una sala de conciertos parabólica en 1860 que diez años mas tarde Wagner utilizaría en Bayreuth.

Sax murió en 1894 en la más grande de las miserias.

Evolución

La primera aparición en público del saxofón data de 1841 como ya hemos narrado antes, y la primera patente del 21 de marzo 1846. En esta patente Sax presenta 8 saxofones en unas tonalidades posibles en Mi b, Do, Sib, Sol y Lab. En realidad nos muestra la descripción de la boquilla del saxofón y el diseño morfológico completo de dos de estos saxofones, un tenor en Mib y un bajo en Do el resto se limita  a esbozar la forma  del tubo y tamaño. La familia de los saxofones se define pronto como hoy la conocemos, en siete instrumentos, del sopranino al contrabajo, y  en dos afinaciones posibles, la de mib y sib alternativamente como en la actualidad (sopranino en mib; soprano en sib; alto en mib; tenor en sib, barítono en mib, bajo en sib y contrabajo en mib), que era la que se utilizaba en las bandas  militares, y la afinada en fa y do que se utilizaba en la orquesta. Finalmente prevaleció la primera de estas dos familias.

En una segunda patente de 1866, Sax presenta unos saxofones con una extensión similar a la del clarinete, esto quiere decir tubos más largos y una llave de armónicos cerca de la boquilla, lo cual no subsistiría posteriormente. De toda la familia desde el principio se utilizo el cuarteto de saxofones (soprano, alto , tenor, y barítono) como agrupación de cámara con identidad propia, y el saxofón alto es el mas interpretado como solista, como lo demuestra la literatura que nos ha legado.  En la tercera patente de 1880 Sax insistió con el objetivo de integrar con mayor asiduidad al saxofón en la orquesta, con un nuevo saxofón alto de mayor extensión que la actual , desde el la grave al sol agudo, para igualar casi la extensión de la viola, además de incorporarle una membrana semejante a la de las flautas de caña para modificar el timbre y una nueva boquilla de madera cubierta de metal (oro, plata o niquel) etc. Treinta años después de la invención del saxofón otras empresas comenzaron su fabricación en Francia, (Buffet-Crampon y Evette & Schaeffer), Alemania, Inglaterra, Italia, Suiza etc. Incluso se fabricaron saxofones en Rusia, Australia y Estados Unidos. Donde no tenemos noticias de que se hayan fabricado nunca es en España.

El saxofón actual no se diferencia en nada del que nos legó su inventor, únicamente la extensión estándar se alargó en un semitono en el grave y tres en el  agudo. Los perfeccionamientos realizados desde entonces se refieren mas a morfología de llaves para facilitar su acción, y a materiales utilizándose actualmente un plástico llamado ebonita en las boquillas, y el cobre, plata maciza o baños de oro en algunas partes del instrumento.

 

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